Enseñanza directa vs. enseñanza basada en proyectos

Hoy saltaba a las noticias, para sorpresa de pocos, que volvemos a suspender en las pruebas PISA, esta vez en la resolución de problemas prácticos. Más allá de consideraciones sobre la oportunidad o validez de estas pruebas, estamos ante una nueva evidencia de que nuestro sistema educativo no funciona.

¿Está la solución en la evaluación (¡¡y formación!!) por competencias? (esa en que la LOMCE quiere hacernos dar marcha atrás)

¿Habría que rediseñar los espacios físicos en la clase, como parece que apunta Europa, copiando los “rincones” de nuestros pequeños?

Está claro que la sociedad, el mercado laboral y nosotros mismos, docentes, reclamamos un cambio. Y el inicio puede estar en algo tan sencillo como un golpe de timón que ceda el protagonismo a los estudiantes y promueva un aprendizaje activo.

Hasta ahora, hemos venido “soportando” una enseñanza directa, o transmisiva, que cada vez más docentes (pero aún no suficientes) intentan cambiar por metodologías activas (Aprendizaje Basado en Proyectos, en problemas, por indagación…).

Enseñanza directa   ABP
Presentación, práctica, prueba ESTRUCTURA Problemática, Investigación autónoma, Creación, difusión
Memorístico APRENDIZAJE Aprender haciendoProcesos cognitivos de rango superior
individual ALUMNO Trabajo cooperativo
“maestro” PROFESOR Docente crea situación de aprendizaje
resultado EVALUACIÓN Proceso

Así planteado, y como muchos docentes (incluso los que aplican esta metodología) lo perciben, la enseñanza directa permite un control más cercano del contenido y procedimientos que se imparten, lo cual puede ser especialmente importante de cara a pruebas diagnósticas (vease PAU), al menos mientras no cambiemos la forma de evaluar a los estudiantes y a los profesores.

Al mismo tiempo, exige muchos menos recursos y, por qué negarlo, no nos obliga a salir de nuestra “zona de confort”, donde llegado el caso podemos salir airosos del paso repasando la lección el día anterior y cambiando de orden las preguntas del examen del año anterior.

El ABP, en cambio, aún con sus dificultades (esencialmente mayores requerimientos materiales, y de implicación y formación del profesorado), plantea numerosas ventajas:

1. En el aprendizaje por proyectos lo más importante no es el producto o resultado final sino el proceso de aprendizaje y profundización que llevan a cabo los estudiantes. (Pereira Baz, 2014). Con esto, estamos promoviendo una actitud de crecimiento, basada en el esfuerzo y no únicamente en los resultados, que a la larga resulta mucho más provechoso (Dweck, 2007).

2. Si se plantean adecuadamente, el ABP promueve que los alumnos aprendan los contenidos básicos, trabajen las competencias del siglo XXI (como por ejemplo la colaboración, la comunicación y el pensamiento crítico), que van mucho más allá de los meros contenidos. Enseñar a aprender es más importante que enseñar contenidos, y lo será cada día más.

3. El ABP supone una mejora sustancial y contrastada en los resultados y percepción por parte de los alumnos de sus resultados de aprendizaje (BIE; Active Learning Techniques): los alumnos se motivan, retienen durante más tiempo los aprendizajes y adquieren competencias necesarias en la vida “real”.

De hecho, el aprendizaje activo moviliza destrezas cognitivas superiores.

La enseñanza directa suele quedarse en los niveles inferiores (recordar y comprender). Cuando existe práctica, esta suele ser guiada (seguir la receta), sin mayor implicación individual. El ABP prevé una aplicación práctica directa, y la creación de un producto tangible que ha de ser comunicado y (auto y co-) evaluado. Aunque la validez de esta pirámide del aprendizaje (sobre todo los valores cuantitativos) es bastante discutida, resulta evidente que aquello que se pone en práctica y se comunica a los demás se aprende mejor y de modo más duradero.

4TaxonomiaBloomPor todo esto, el ABP proporciona las bases para construir un aprendizaje significativo (entrevista a Robert Schank)

4. El aprendizaje cooperativo se ha demostrado entre las formas más efectivas de aprendizaje, a todos los niveles (Slavin, 2009).

Advertisements
This entry was posted in educación and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s