Learning models

Una de las cosas que intento transmitir a mis alumnos a la hora de plantear sus experiencias didácticas (y en su caso plasmarlas en la memoria de prácticas o en el Trabajo de Fin de Grado) es que las cosas no suceden por casualidad.

Efectivamente, según Judy Halbert, los profesores que siguen un modelo de enseñanza comprenden mucho mejor el proceso de aprendizaje de sus alumnos y proporcionan entornos de aprendizajes mucho más ricos y estimulantes.

Entre esos modelos podemos citar el BASADO EN EL ESFUERZO, AUTO-REGULADO, APRENDIZAJE CONTINUO y aprendizaje IMAGINATIVO.

Retomando mi último post, creo que hemos vivido en un sistema que prima mucho más la aptitud que la actitud. Cierto es que al que “es trabajador, pero no llega” se le tiende a ayudar, pero no podemos deshacernos de las etiquetas del “listo” y el “tonto”. Muy lejos de este modelo que propugna la necesidad del esfuerzo; a cada alumno se le proporciona un currículum personalizado, con altas metas, y se le proporciona todo el soporte que necesite para alcanzarlas, desde el convencimiento de que puede hacerlo. Personalmente, creo que habría que hacer más énfasis en el resultado y no hacer recaer todo el peso en el proceso: no vale sólo con trabajar y trabajar; hay que hacerlo orientado a un fin de calidad.

El aprendizaje autoregulado bebe bastante del constructivismo: el profesor debe de proporcionar las condiciones que aseguren un aprendizaje satisfactorio, lo cual requiere una atención muy personalizada, considerando las fortalezas, debilidades, preferencias e intereses de cada aprendiz. Estoy de acuerdo en que los estudiantes de éxito son los que toman parte activa y adquieren responsabilidad en su proceso de aprendizaje (sobre todo en niveles altos), pero llevarlo a este extremo me parece excesivo… además de difícil de poner en práctica si no se dispone de recursos personales ilimitados.

La enseñanza imaginativa pone el énfasis en la necesidad de que los profesores se preocupen antes de conectar con la imaginación de sus alumnos (creando la necesidad de aprender, incluso antes de ser capaz de entenderlo) que con sus ideas previas. Las herramientas imaginativas conectan mejor con las emociones, y son capaces de ponerse más al nivel de lo que realmente interesa y permite implicar a los jovenes alumnos.

El último modelo, el aprendizaje contínuo, implica que todos los aprendices deben incorporar cuatro hábitos que han de durarles y permitir el aprendizaje durante toda su vida: resiliencia, riqueza de recursos, reflexividad y reciprocidad. Sin el desarrollo de todas estas, este término tan repetido en todas las reformas y buenos propósitos queda vacío de contenido.

Resulta descorazonador decir que a nuestro alrededor no vemos demasiado de todo esto: un sistema de recompensas determinista, esencialmente basada en la aptitud (previamente etiquetada); ritmos, objetivos y estrategias uniformes y definidas desde fuera y el aprendizaje contínuo que vive sólo en nuestros deseos. Afortunadamente, sí se ve en las clases un interés por proponer nuevas aproximaciones que resulten cautivadoras… sobre todo en los niveles más bajos.

Personalmente, me quedo con el modelo basado en el esfuerzo y una cesión paulatina de responsabilidad a los alumnos sobre su propio proceso de aprendizaje, consciente de que en las actuales condiciones (tamaño de las clases, ratios, reconocimiento docente de las horas invertidas) y aún contando con la inestimable ayuda de plataformas vituales de gestión del conocimiento, tiene bastante de utopía.

Después de tanta disertación sobre pedagogía y desde mi corazoncito de bióloga asustada ante lo que saben de ciencia los futuros enseñantes, no obstante, siento la necesidad de reivindicar que no sólo importa cómo se enseña sino también qué se enseña. Cualquier extremo ess intrínsecamente malo.

There is a sense in which teachers’ thinking and regulating activity
in the classroom needsto operate on at least two levels at the same time: moving between the learning itself and learning how to learn.
Mary James (2007)Improving Learning How to Learn.p. 218

REFERENCIA: Kaser & Halbert (2009) Learning for deeper understanding.Chapter 5 in Leadership Mindsets: Innovation and learning in the transformation of schools. London; Routeledge.

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